Órgano

La primera mención a un órgano en el templo de Santo Tomás proviene del año 1414, en que el sacerdote agustiniano fray Mateo es nombrado «organista choralis» del templo. La siguiente información sobre el órgano está relacionada con el terrible incendio del año 1503, y conduce a los historiadores a la opinión de que era el mismo órgano que fue utilizado durante el gobierno del emperador Rodolfo II (1567–1611). Durante la reconstrucción de la iglesia, los agustinos descubrieron que el viejo órgano ya no servía para el cambiante estilo musical y, en 1688, lo sustituyeron por uno nuevo. Este nuevo órgano fue construido por los maestros Matías Kehler y Enrique Mundt, los cuales habían construido con éxito los órganos de los templo de Santa María de Týn y de San Nicolás en la Ciudad Vieja. En aqulla época, el órgano de Santo Tomás tenía 21 registros y 1242 tubos. Con la instalación del nuevo órgano y el aumento de músicos agustinianos de talento, el templo de Santo Tomás se aseguró un lugar en la escena musical praguense. Artistas como Pedro Hallaèek (†1666), Jacobo Huntle (1697) o Francisco Tenèer (†1747) fundaron una tradición de magnífica música que continuó con Venceslao Rosenkranz (†1854), Adolofo Cmíral (organista en 1901 -1909) y otros organistas como Antonio Brèák, Esteban Svoboda y los sochantres Pablo Verner del Chorus Aniquus S. Thomae o del Coro de Santo Tomás. Antes de abandonar este tema deberíamos hacer constar que esta tradición coral fue mejorada a principios del siglo XVIII. La mejora consistió en la separación de las funciones de organista y organista choralis. El organista choralis tenía que tener un director o sochantre. Y, poco antes del comienzo del siglo XIX, esta música fue revivida con la presentación del redescubierto canto gregoriano, cosa que en aquella época no era frecuente. Presentado por los sacerdotes Antonio Tauchman (1747–1760) y Ernesto Papstaman (1766–1774), este tipo de canto arraigó rápidamente entre los hermanos de Santo Tomás en Malá Strana.

Tras la destrucción del antiguo órgano en el año 1723, el prior Serafín Melzer firmó el 2 de setiembre de 1728 un acuerdo con Juan Francisco Fassman, quien prometió erigir un nuevo órgano en estilo barroco que armonizara con el templo. El órgano tenía 24 registros y 1350 tubos, y fue terminado en 1730, sufriendo cambios menores en el año 1923. El órgano antiguo, considerado poco moderno e innecesario, se desencajó del suelo y los tubos se vendieron al chatarrero. Por suerte, el armario original del siglo XVIII sobrevivió milagrosamente la devastación. En 1924 Bohumil Paštika, de Stará Boleslav, instaló un instrumento neumático, y algunas otras partes fueron añadidas en 1968. El órgano mantiene este aspecto hasta hoy. El tiempo lo ha dañado considerablemente, a pesar de lo cual se está renovando despacio pero completamente bajo la dirección de Martín Stránský, Marcos Čihař, Jaroslav Eliáš y Antonio Brčák.